Gonzalo Díaz

12 de febrero, 2019

Dos mil palabras o un minuto

Un usuario medio, tiene varias aplicaciones para ver vídeos en su móvil, la cantidad de tiempo que invierten en consumir vídeos, nunca queda cerrada. Y es que a día de hoy el 80% del contenido que se consume en las redes es material audiovisual, y el espectador ni lo siente ni lo nota. El tiempo pasa volando y en ningún momento se para a ver su reloj o a ver cuánto va a durar lo que va a ver.
 
Sin embargo, lo más impactante, es la fuerza que consiguen las marcas por medio del contenido audiovisual, llegando a darse el caso de que 9 de cada 10 compradores de una marca, producto, hayan consumido antes el contenido audiovisual que la marca genera para sus redes sociales e incluso buscado material en Youtube.
 
Y es que desde sus inicios el entretenimiento audiovisual ha generado una gran atracción e impacto positivo, en el espectador que crea una relación íntima y de pura confianza con el contenido que está viendo en la pantalla. Al principio fue con el cine, después la televisión y a hoy internet, los móviles y todas aquellas pantallas que tenemos a nuestro alcance.
 
Pero, ¿de dónde viene esta influencia que ejercen los vídeos en los consumidores?
Todo lo que se busca en internet a día de hoy es: información y entretenimiento. A partir de ahí, imagina que tienes un medio único e inigualable. Un medio que te da la capacidad de transmitir una gran capacidad de información en muy poco tiempo, debido a su capacidad de síntesis, y que además gracias a sus herramientas puedes convertir la información en un mensaje dinámico, rápido y emocional. Imagina que además de entretenida, esa información se puede transmitir a millones de personas por medio de un solo “clic”, un mensaje de whats app o una publicación en redes sociales, convirtiéndolo en viral. ¿Te lo imaginas? Pues eso es el contenido y el medio audiovisual.
 
Un medio que te permite resumir un texto de más de dos mil palabras en menos de 10 segundos de vídeo. En caso de que lo necesitases ¿qué preferirías compartir con tus amigos, un vídeo tutorial sobre como montar un mueble o el manual de instrucciones?
Sin embargo, para las marcas, es una herramienta de doble filo que tienen que saber controlar. Y es que cuánto más contenido generes, mayor es la confianza que creas en tus usuarios, pero a la vez mayor es el riesgo de llegar a saturar a tu público. Un público exigente que no acepta refritos ni repeticiones y te exigirán crear un contenido único para cada ocasión, y que les dejes con ganas de más, sino te acabarán dando la espalda.
 
El contenido, para las marcas debe ser como la buena cocina, ingredientes de calidad, con sabor y con fuerza, acompañados de una buena salsa que le dé más vida al asunto. Sin olvidar la presentación, que comemos por los ojos.